Los Urkianos
En la galaxia Saignos, dos urkianos provenientes de la nebulosa de Omiblión, llamados Metrix y Cyrax, están preparados para dar inicio a una nueva era. Ambos ingresan a una de las esferas zenolia que flota en el espacio cerca de la luna Permiana. En el centro de la esfera, los espera un nido gelatinoso fluorescente hecho de baba de equidontes.
Los urkianos comienzan a sacarse las escamas grises, una a una, hasta que quedan desnudos, luciendo sus pieles de color blanco. Están preparados para forjar sus destinos y dar inicio al ritual para el que fueron criados. La joven pareja ingresa al nido de baba y, luego de estar un rato en la esfera zenolia, comienzan a conectar entre sí. Sus temperaturas corporales aumentan para dar inicio al proceso de apareamiento. Cyrax comienza a transpirar feromonas. Luego de olerse mutuamente y contemplarse con sus enormes ojos negros, Metrix comienza a lamer con su larga lengua negra la frente de Cyrax. Se ponen a cuatro patas y lamen sus rostros fervientemente.
La esfera zenolia vibra junto a los alaridos de placer que emiten los jóvenes urkianos. Cyrax se arrodilla y lleva juntas las palmas de sus manos detrás de la espalda, como haciendo un rezo. Su pecho comienza a abrirse en una línea vertical que va desde su ombligo hasta donde termina el cuello. Metrix, que sigue a cuatro patas, se acerca hasta introducir su cabeza adentro del cuerpo de Cyrax y comienza a lamer sus órganos. Cyrax saca sus largas uñas flexivas de acero urkiano y las clava en las costillas de Metrix, tocando sus bolsas pulmotrivales. El roce de las uñas en el órgano de Metrix ayuda a estimular su vómito de apareamiento. Luego de un minuto de amor, deber, sexo, dolor y placer, Metrix logra vomitar ácido sobre los órganos de Cyrax, quien, sonriente, saca sus uñas del cuerpo de su pareja y comienza a derretirse por todo el ácido esparcido en él.
Metrix, emocionado, contempla el sacrificio de su pareja y comienza a rezar antiguos textos urkianos que hablan del advenimiento de una nueva era. Al derretirse completamente todo el cuerpo de Cyrax, se formó en una masa de color verde que fue bajando la temperatura luego de 10 horas de rezos continuos de su amado. Pasado ese tiempo y ya frío el cuerpo de Cyrax, ahora convertido en una masa amorfa, empieza a solidificarse y a ramificarse. Esas ramificaciones se fusionan con la baba de equinodonte y, a la vez, se extienden por toda la esfera zenolia.
Lo habían logrado. Ahora la esfera ya no era meramente una esfera, sino que ya era una semilla embrionada. Metrix sale de ella victorioso luego de varias horas ante su pueblo, que lo celebra como quien será coronado como su nuevo rey y mesías. La esfera zenolia, luego de dejar a Metrix en su planeta, se eleva a lo alto del espacio, a lo profundo de la galaxia Saignos, porque ahora es una semilla de la cual deberá emerger un nuevo mundo. El primer mundo de la nueva era de los urkianos.
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