GLORIA AL ANTRO
Oh Señor ¡Gloria al antro! Extensa la brocha, duro el pincel y eyacula una pluma con gotitas de amor que impactan en paredes y en frentes sudadas. Pelitos pegados y labios pomposos, orgullosos de saborear el ser fieles a sí mismos.
Adentro , bien adentro el amigo glasea un pan dulce con el néctar de lo prohibido. Cohibido, desecho. Todas comeremos de él.
Oh Señor, liberanos de intenciones formadas de deseos obscenos, de besos; de besos mal dados que no saben a mascabo, saben amargo. Es la culpa que abraza, que abraza como la noche oscura.
En las uñas acumulamos tierra de cada encuentro robado con la que taparemos nuestras tumbas, por estos amores que nos están matando.
Sudan las paredes del antro que con los años nos han resguardado , húmedas, viscosas. Un pelo enrulado se posa en mi muela, por suerte en la oscuridad no existen las muecas.
!mira! ¡por ahí mira! por ahí pasa una. Húmeda, viscosa , una que a veces baila sola, la que busca besos bien dados.
En el antro somos devotas. Gloria al hole y alabado seas señor por hacer teteras en constitución. Gloria al antro y a los besos bien dados. Gloria al hole, que todo lo vé , en tu ojo la oscuridad , el vacío, imponente , inmenso.
Te rendimos culto, nos arrodillamos ante vos. Abrimos la boquita para comulgar las culpas y las lenguas se entumecen despidiendo viejos sabores: un Yummy, las pastas de la nonna, una rodesia, sangre, tinta, wasca, mascabo, amargo y muchos besos mal dados.
Comentarios
Publicar un comentario